Introducción

Las empanaditas de pollo caseras son ese tipo de receta que nunca falla. Son perfectas para la merienda, para una comida ligera o incluso para llevar al trabajo o a la escuela. Además, puedes hacerlas con ingredientes muy sencillos y el resultado es un bocado crujiente por fuera y jugoso por dentro. Desde el primer aroma que sale de la sartén antiadherente hasta el momento en que das el primer mordisco, sabes que estas empanaditas están hechas con cariño y sabor. Y lo mejor: no necesitas ser un chef profesional para lograr que queden perfectas, solo seguir algunos trucos y usar bien tus utensilios, como un rodillo, una olla pequeña y una sartén antiadherente. La palabra clave aquí, “empanaditas de pollo caseras”, representa ese espíritu hogareño que tanto nos gusta: cocinar con lo que tenemos y disfrutar cada bocado.

Ingredientes (para unas 12 empanaditas)

🍗 Proteína:

🥕 Vegetales:

🌿 Condimentos y sabores:

🌾 Masa:

🍳 Para freír o hornear:

Preparación paso a paso

Paso 1: Preparar el relleno

En una sartén antiadherente, calienta una cucharada de aceite de oliva y añade la cebolla y el ajo. Sofríe hasta que estén transparentes y fragantes. Agrega el pimiento rojo y la zanahoria, cocina unos minutos hasta que estén tiernos. Incorpora el pollo desmenuzado y mezcla todo muy bien. Añade la salsa de tomate, los condimentos (sal, pimienta, comino y paprika) y cocina durante 5 minutos más a fuego medio. Si deseas, agrega los chícharos cocidos al final. Una vez listo el relleno, deja que enfríe antes de armar las empanaditas. Este detalle es clave para evitar que la masa se ablande o se rompa.

Paso 2: Preparar la masa

En un recipiente grande, mezcla la harina con una pizca de sal y la mantequilla fría cortada en cubos. Usa tus dedos o un tenedor para integrar hasta que obtengas una textura arenosa. Añade el huevo y el agua tibia poco a poco, amasando hasta formar una masa suave y manejable. Si está pegajosa, añade un poco más de harina; si está seca, unas gotas de agua. Cubre con un paño limpio y deja reposar 10 minutos para que sea más elástica al estirarla.

Paso 3: Formar las empanaditas

Sobre una superficie ligeramente enharinada, estira la masa con el rodillo hasta que tenga unos 2 mm de grosor. Con un cortador redondo (o el borde de un vaso grande), corta círculos de unos 10 cm de diámetro. Coloca una cucharadita del relleno frío en el centro de cada círculo, dobla por la mitad formando una media luna y sella los bordes presionando con los dedos o con un tenedor. Es importante que no pongas demasiado relleno para que no se abran durante la cocción.

Paso 4: Cocinar las empanaditas

Puedes elegir entre dos métodos:
Fritas: Calienta aceite en una sartén antiadherente a fuego medio. Fríe las empanaditas durante 2-3 minutos por lado hasta que estén doradas y crujientes. Colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Horneadas: Precalienta el horno a 190 °C. Coloca las empanaditas en una bandeja engrasada o con papel encerado, píntalas con huevo batido para que tomen color y hornea durante 20 minutos o hasta que estén doradas.


Variaciones

  1. Empanaditas de jamón y queso: reemplaza el pollo por trocitos de jamón y queso mozzarella o cheddar, perfectas para niños.
  2. Empanaditas vegetarianas: usa champiñones salteados, espinacas y ricotta como relleno.
  3. Empanaditas dulces: cambia el relleno por manzana con canela o mermelada, y espolvorea azúcar glas al final.
  4. Empanaditas integrales: sustituye parte de la harina por harina integral y añade una cucharadita de avena molida para una versión más saludable.

Beneficios nutricionales

Estas empanaditas de pollo caseras son una excelente fuente de proteínas magras y energía. El pollo es bajo en grasa y aporta aminoácidos esenciales para el desarrollo muscular. Las verduras agregan vitaminas, fibra y antioxidantes, mientras que la masa casera permite controlar la calidad de los ingredientes, evitando conservantes o grasas procesadas. Además, si optas por hornearlas, obtendrás un snack mucho más ligero y fácil de digerir.

Un detalle importante: puedes preparar una gran cantidad, guardarlas en el congelador y simplemente calentarlas en el microondas o en una freidora de aire cuando quieras disfrutar de una merienda rápida. Es una excelente opción para quienes tienen poco tiempo pero quieren comer bien.


Consejos prácticos


Conclusión

Las empanaditas de pollo caseras son una receta versátil, deliciosa y económica que se adapta a cualquier ocasión. Son crujientes, sabrosas y siempre triunfan tanto en reuniones familiares como en el lunch de los niños. Además, puedes hacerlas con ingredientes simples y en poco tiempo, usando los utensilios básicos de cualquier cocina. Cocinarlas se convierte en una experiencia divertida y reconfortante, donde cada empanadita cuenta su propia historia de sabor.

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